La Rotllada es una masía catalana, antiguo hostal documentado en el siglo XIV, que tuvo gran significado y renombre hasta hace pocas décadas, ya que era parada obligada de arrieros y comerciantes a mitad de trayecto del antiguo camino real de Vic a Olot, uno de los más transitados del país. El color blanco de su fachada se debe a la época en la cuál era habitual que las casas que alojaban huéspedes se pintasen de este color para identificarlas como tales.

Está ubicada en Cantonigrós, en el Collsacabra, en un espacio natural protegido. Esta zona conforma una altiplanicie singular, digna de ser admirada desde cualquier perspectiva. Con un entorno inmejorable, “El Sot de Ca la Rotllada” se encuentra rodeado por el morral de Casellas y la escarpada muralla del Pla de Ayats, en conjunto, un paisaje idílico.

Actualmente, encontrarán 8 viviendas de uso turístico y un pequeño restaurante al servicio de las personas que se alojan, donde María, juntamente con su marido Toni, harán lo posible para que puedan disfrutar de una buena estancia.